Paseo al Cielo

IMG_0047

Contemplando  la  inmensidad  del  océano me iba  adentrando  al  mar, mis pies  descalzos se iban cubriendo de agua y arena, lentamente caminaba hasta sumergir todo mi cuerpo en el  basto  océano,  una  vez   todo  mi   cuerpo  dentro  sentía  que  flotaba,  empecé  a  nadar, disfrutando  de  la calidez  y  confort  del  agua,  solo pensaba  en disfrutar el momento, así pues  seguí  nadando, algo dentro  de mí me  impulsaba a continuar, nadando como un pez, no  encontré dificultad alguna  para  respirar o moverme, mis movimientos eran sutiles, de cierta  forma  naturales,  me  deslizaba en  armonía  con  las  corrientes marinas,  ella  me transportaban  en  una  vía  definida  que debía  recorrer,  cada  vez  me iba adentrando más profundo, sentía  un  suave  cambio  en  la  temperatura del agua, que cada vez se hacía más fría  y  fresca, en  este  instante  me  pregunte, como es que he alcanzado esta profundidad? Mis  brazos  y  piernas  no  han  sufrido  agotamiento  alguno,  gire  mi  cabeza  hacia el lado derecho  de  mi  cuerpo y vaya sorpresa para mí, mi brazo no estaba allí, en vez de un brazo, tenía  una  gran  aleta  que  se  extendía  a  la misma longitud de mi brazo  y terminaba en la parte  baja  de  mi  dorso,  luego  gire  a  mirar  a  mi  lado  izquierdo  y  allí  estaba  mi   aleta izquierda, fue en este instante que logre tener conciencia de lo que me había sucedido, hice un recorrido visual de mi actual anatomía, y pude sentir una aleta dorsal que iniciaba  en  la cerviz debajo de mi  cabeza hasta  la zona lumbar, mis piernas seguían tal  cual humano, mi piel  era  más  suave  y   lisa,   su  color   había  cambiado   totalmente,  ahora  tenía  un  tono bermellón  que  se  adornaba con figuras de colores roja y violeta, la confianza me envolvió, esto  hizo  apresurar  mi  paso,  en  mi  camino  pude  ver algunos peces, no pude identificar cuáles  eran,   nunca  antes   los   había  visto,  ellos  se  mantenían  imperturbables  con  mi presencia  en  sus dominios,  el agua estaba cada vez más fría la luz era ya escasa, hasta que alcance  este  punto, el agua había empezado a cambiar de temperatura, esta vez empezaba a  hacerse  más  cálida,  un  poco  más  clara   y  había  una  luz  que  se  proyectaba  desde  lo profundo, de repente el agua se hizo  tan clara que pude ver a lo lejos un paisaje, acelere mi viaje al divisar aquel paisaje a lo lejos, entonces cuando estuve cerca el agua terminaba, era una  inmensa  pradera  donde  el  cielo  era  el  océano,  adornado  por  hermosos  peces  que nadaban  en  lo  alto,  el  paisaje  tenía  unas  verdes praderas de hierba fresca que daban un aroma al  aire  que  allí  se  respiraba,  al  fondo  se podían  ver unos  árboles inmensos  y un camino que  atravesaba la  pradera  hasta  un  asentamiento  donde  se  podían  ver  algunas construcciones  y  personas  llevando  una vida cotidiana, baje mi mirada para observar mis pies, mi piel ahora era normal y  mi  cuerpo había  regresado a su estado humano, vestía yo un pescador  y  camisa  blanca  a  medio  abrir, el  aire  era  fresco  así que empecé a caminar tomando el camino que  conducía hasta aquel asentamiento, mi curiosidad me invadía y mi ansiedad por conocer aquellas personas me mantenían inmerso en mis pensamientos.

Continúa…

Autor: Juan Fernández

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s