Lady In Blue

blue

Cuando acudí a su encuentro no pude ocultar el destello que me ocasionaron la luz de sus ojos y la transparencia de su sonrisa, lucía un vestido largo color azul profundo, tenía una larga abertura en su pierna derecha que llegaba hasta la altura de su muslo dejándome deleitar el dulce color moreno de su piel, sus senos estaban perfectamente ajustados a las copas del vestido, su cintura y cadera esculpían el perfecto entorno de su figura, yo recorría con todo detalle los bordes de su cuerpo, hasta llegar a sus pies y mirar como quedaban atrapados en sus zapatillas de tacones altos, su  cabello era largo y ondulado de color negro azabache, parecía ser una ventana al infinito universo y mientras brillaba me dejaba ver las estrellas que allí existían.

La fiesta estaba amena y divertida, uno de sus amigo la recibió con un abrazo y nos llevó hasta una mesa adornada por un ramo de azucenas blancas, la fiesta había sido organizada por sus amigos, eran todos ellos unas personas agradables, amables y divertidas, todo era muy sofisticado en aquella fiesta, yo me sentía estar viviendo en otras esferas que mis humilde existencia no me habría permitido conocer, el ambiente la música las risas y el barullo de la gente era un cóctel de sensaciones que te atrapaban y lentamente te iban embriagando.

Hasta que de repente en un instante todo se desplomaba, ella recibió una llamada a su celular, no pude notar quien la llamaba, se levantó de mi lado para atender la llamada, na había dicho una palabra pero lentamente se separaba de la mesa, yo la seguía con mi mirada, pero no podía escuchar lo que decía, la verdad no me importaba, mientras hablaba solo me dedique a admirar su belleza y apreciar el revolotear de sus labios mientras hablaba, con su mirada dirigida al piso pareciendo contar sus pasos.

De pronto y si dar previa señal dirigió su mirada hacia mí, me tomo por sorpresa y nuestras miradas colisionaron con la fuerza y velocidad de un relámpago, su rostro había cambiado, había desaparecido su sonrisa, y sus ojos ya no brillaban… mi corazón sobresaltó de angustia… me resquebraje cuando con voz baja me dijo que debía irse… me pidió que la llevara donde quien fuera hace algún tiempo su novio, por cierto el tipo era un completo imbécil, y aunque quede en total incertidumbre, no dije nada solo corrí a atender tu solicitud, fuimos hasta mi carro, aquel idiota había arruinado la noche, no dijimos una sola palabra, tampoco nos despedimos, ella bajo del vehículo, creo que quiso despedirse, pero no fui capaz de mirarla nuevamente así que ella cerró la puerta y se marchó.

Juan Fernandez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s